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¿Saldo de la tarjeta de crédito o préstamo rápido?

Cuando deseamos conseguir financiación podemos hacerlo de diversas maneras. Siempre existe la posibilidad de utilizar el saldo de nuestra tarjeta de crédito o bien solicitar un préstamo rápido. Pero, ¿qué es lo que nos conviene más en cada momento? En este artículo vamos a proporcionar las claves para que la duda entre tarjeta crédito o préstamo rápido quede disipada.

Ventajas y desventajas de la tarjeta crédito y del préstamo rápido

Tarjetas de crédito

La elección de una frente a otro responde a diversas preguntas. Para comenzar, un buen punto de partida es saber cuánto dinero vamos a necesitar. Si se trata de una cantidad pequeña y utilizas el saldo de tu tarjeta de crédito, existe un gran inconveniente. La comisión existente por sacar dinero a crédito es muy elevada. Para una retirada de unos 50 € en un cajero automático a crédito, podemos encontrarnos fácilmente con una comisión de 4 €, lo que supone casi un 10 % del total. Como ventaja de este sistema es el de la inmediatez, si necesitas el dinero con una urgencia máxima, bastará con ir al cajero automático para sacarlo.

La posibilidad de hacerlo con una tarjeta de crédito solamente tiene sentido si la cantidad es más elevada y el tipo de interés no se dispara. Pero podemos encontrarnos con otro inconveniente, si usamos una de las tarjetas denominadas revolving, son muy pesadas de amortizar y tienen un interés demasiado elevado. Por eso, antes de decantarse por este sistema hemos de conocer cuál es el interés que se nos va aplicar antes de dar el paso.

Préstamo rápido

Solicitar un préstamo rápido tiene más ventajas que conseguir esa financiación mediante una tarjeta de crédito. Las razones están muy claras:

  • Se tramitan de manera muy veloz desde tu ordenador o desde tu teléfono móvil.
  • Permiten cantidades variables y muy pequeñas que se devuelven en muy poco tiempo.
  • Puedes obtener un interés muy bajo o incluso un préstamo rápido a coste cero en algunas ocasiones, como el primer préstamo o en las promociones.
  • El dinero se transfiere a tu cuenta corriente en cuestión de minutos. Generalmente antes de 2 horas ya dispones de él.
  • Al liquidarse en muy poco tiempo, la deuda no permanece y no estás pagando durante meses o años.

Por todo esto, siempre es preferible utilizar un préstamo rápido antes que el saldo de una tarjeta de crédito. El ahorro en intereses hace que de por sí merezca la pena, y la gran cantidad de operadores de préstamos rápidos a tu disposición permite una oferta mucho más amplia. Si además permaneces atento, puedes beneficiarte de condiciones muy ventajosas. Hay determinados momentos del año en los que obtener un préstamo rápido es muy sencillo y muy barato.

Por tanto, ante la tesitura de si elegir el saldo de la tarjeta de crédito o solicitar un préstamo rápido, esta última opción se antoja como la más beneficiosa y por la que pagarás menos intereses. Descubre todo lo que las empresas de préstamos rápidos pueden ofrecerte y escoger aquella que mejor se adapte a tus intereses y posibilidades de devolución.

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